lunes, 11 de junio de 2007

COMPATIBILIDADES


Mi marido y yo no tenemos mucho en común, en realidad solo tenemos tres cosas en común, nuestras dos hijas y nuestra hipoteca, en todo lo demás estamos siempre en contra el uno del otro.
Mi marido se siente español por los cuatro costados, proviene de una familia de la alta burguesía catalana arruinada durante la guerra por parte de madre y de una familia de profundas raíces fascisoides por parte de padre, era policía secreta en la época que de "aquel que no debe ser nombrado".
Yo por mi parte provengo de una familia inmigrante andaluza por parte de mi madre, que en Córdoba trabajaban como peones en un cortijo y del descendiente de un púgil gallego y una andorrana, o sea mi padre, quiosquero de segunda generación.
Vistos estos antecedentes ya se veía venir que no teníamos mucho futuro juntos, pero a mí lo que más me gusta es llevar la contraria a la gente, por lo que no solo aguanté seis años de noviazgo, sino también nueve años de matrimonio. Ya un post anterior me desahogué hablando de mi marido. Solo decir que aquel día tenia la moral por los suelos, y si realmente creo que estaría mejor sola, también he de decir que en el fondo le quiero, y el me quiere a mí, solo que somos totalmente incompatibles, por lo que hemos llegado a un bonito acuerdo, y he aquí la lista de temas que no debemos tocar en ninguna de nuestras conversaciones:

La política.
La religión
La ética y moral.
Nuestros respectivos amigos.

De momento parece que funciona, veremos a ver lo que tarda el susodicho en poner a parir al presidente del gobierno, con lo que le tendré que dar 10 puntos, por no acatar el convenio, el primero que llegue a los cien, le paga al otro una farra en compañía de sus amigos.

1 comentario:

Meg dijo...

Hija, qué rabia tener que callar y no poder hablar de lo que uno quiere, so pena de empezar una discusión monumental.

Espero que las cosas mejoren poco a poco.